“Política nacional en
ciencia y tecnología”
El cambio tecnológico ocurre con gran
rapidez, lo que tiene implicaciones importantes para la competitividad
internacional. La acumulación y el uso de conocimientos son más importantes que
las dotaciones de recursos naturales para determinar las ventajas y acumulación
de riquezas de las naciones. Esta circunstancia está dividiendo a las economías
por dejar crecer las brechas tecnológicas entre ellas y el resto del mundo.
Las mejoras en tecnología y
productividad son importantes en el contexto de las dificultades económicas a
que hoy se enfrenta México, por ello es fundamental se reconozca que la mejora
tecnológica corresponde principalmente al sector privado.
Es preciso reconocer que ha habido un
crecimiento muy bajo en la productividad total de los factores productivos. Nuestra
economía tiene una estructura dual, por una parte hay un sector moderno, con un
número pequeño de grandes empresas con tecnologías modernas y por otra parte
hay un sector tradicional, con muchos pequeñas empresas con un marcado rezago tecnológico.
Esto significa que hay una gran dispersión en la eficiencia productiva entre
empresas y sectores de la economía. México no está haciendo uso eficaz del
potencial de las nuevas tecnologías.
Es preciso considerar que nuestra
infraestructura tecnológica está suficientemente desarrollada, son muy escasas
las instituciones dedicadas al extensionismo de servicios tecnológicos. El gasto
nacional en ciencia y tecnología es muy modesto como proporción del PIB, de
0.3%. La política tecnológica debe coadyuvar a que México se beneficie de la economía
basada en el conocimiento.
La política tecnológica, comprenderá
las siguientes estrategias:
·
Mejorar
los mecanismos de coordinación.
·
Dar
énfasis a la promoción de conocimientos como fuente de riqueza.
·
Impulsar
la asimilación y difusión de tecnología.
·
Fortalecer
la infraestructura para el desarrollo tecnológico, fortaleciendo los centros públicos
de investigación tecnológica.
·
Aumentar
la cobertura y calidad de la educación técnica.
·
Estimular
un mayor contacto con los centros de generación de tecnología en el extranjero.
El mayor reto de la política industrial
es asegurar que las regiones; sectores, cadenas productivas y empresas,
aprovechen las ventajas competitivas de nuestra economía. Por ello, el aumento
de la competitividad de nuestra planta productiva, constituye una prioridad
nacional.